Mi primer
idioma fue el español. Yo empecé a
aprender el inglés cuando tenía alrededor de seis años. Reflexionando, pienso que aprendí a leer en
ingles primero y después español. Hablaba
el español, pero nunca tomé clases donde me ensenaron a leer en español, con
tiempo siempre supe que el español normalmente se lee como está escrito en un
texto. Recuerdo que empecé a leer en
ingles en el primer grado durante las clases de ESL. En ese tiempo, yo vivía en un pueblo muy
chico y no existían clases bilingües, solo clases ESL donde había una maestra
monolingüe que enseñaba el inglés.
Cuando
empecé a leer en ingles no tuve muchas memorias buenas hacia mi camino a ser
bilingüe. La mayoría de los habitantes
en el pueblo chico donde yo vivía eran anglosajones, y estaban a favor del
monolingüismo. El contenido que iba
aprendiendo era en inglés y tomaba una clase de ESL que duraba una hora cada
día. La instrucción empezaba con
tarjetas de memoria donde las tarjetas tenían una cierta letra y con tiempo las
tarjetas eran más complejas. Después
esas tarjetas incluían palabras, colores, y números. Después de la lección con tarjetas de
memoria, la maestra, otros estudiantes, y yo nos sentábamos en una mesa redonda
para la lección de ‘guided reading’.
Casi todos los estudiantes tenían libros diferentes porque éramos
estudiantes de diferentes grados y muchas veces no estábamos en el mismo nivel
en la lectura. Lógicamente, empecé en el
nivel más básico porque no sabía leer en inglés. Cuando era mi turno, siempre me ponía bien
nerviosa porque la maestra siempre me regañaba y me decía que leía como un
robot. Con esas experiencias, empecé a
leer más en casa y trataba de escuchar a mis compañeros cuando leían hasta que mejoré
la lectura en inglés.
Tuve
dificultad al aprender a leer en ingles porque no tuve clases bilingües donde
empecé a transaccionar poco a poco al inglés.
Ay personas que piensan que al poner a un estudiante en clases 100% en
inglés y nada en su primer idioma les va ayudar a ser exitosos, esto es una
perspectiva monolingüe (Wright, 2015). Wright
menciono en su libro que han habido estudios donde clases bilingües resultan
ser mejores para estudiantes aprendiendo un segundo idioma porque pueden
transferir lo que saben en su primer idioma al segundo idioma (2015). Mis clases de ESL me ayudaron a aprender lo
más básico de inglés y mi maestra uso pocas tácticas y métodos para
ayudarme. Yo pienso que mi maestra de
ESL realmente no entendía lo que era saber un lenguaje. Wright explica en su libro que una maestra a
saber un lenguaje ayuda a que uno pueda entender en que parte el estudiante
batalla y buscar técnicas para ayudarlo (2015).
Después de leer el libro de Wright, pienso que si la maestra me hubiera
dado clases de inglés usando la fonología tuviera menos dificultades al tiempo de
leer. La fonología es el estudio de los
sonidos de una palabra (Wright, 2015).
Al mismo tiempo que iba aprendiendo leer en inglés, también aprendía a
leer en español. La diferencia es que en
el español aprendí más fácil, en mi opinión, porque la mayoría del tiempo cada
letra que está en una palabra se pronuncia.
Clases del método fonológico me ayudarían a entender cómo se pronuncian
ciertas palabras, por ejemplo, yo tuve mucha dificultad pronunciando palabras
en inglés que consisten en ‘th’. Hasta
que llegue a la secundaria, y tomo unas clases de español aprendí sobre los
cognados. Cognados son palabras en diferentes
idiomas que se miran parecidas y comparten la misma definición, pronunciación,
y deletreo (Escamilla, 2014). Aunque ya sabía
cómo hablar, leer, y escribir en español paso mucho tiempo hasta que yo empecé
a reconocer cognados. Saber de cognados me ayudo aprender muchas palabras más fácilmente
y es cuando pienso que mi vocabulario en ingles se expandió más. Saber palabras
en español ayudo a reconocer ciertas palabras porque al leer ingles empecé a
ver palabras muy parecidas en español. Aunque
fueron pocas técnicas que me ayudaron a aprender a leer en inglés, leyendo
diariamente fue mucha practica para mí.
Hoy en día
muchos estudiantes que están aprendiendo su segundo idioma enfrentan la
dificultad de mantener su primer idioma.
En el pueblo chico donde yo viví mis primeros años de escuela, tenían la
mentalidad de que el estudiante debe hablar el inglés 100% del tiempo y olvidar
el español para triunfar académicamente.
Tal vez la administración académica y los maestros no sabían que me
afecto muchísimo ‘aventarme al agua’ de inglés y no transaccionarme poco a poco
porque mis calificaciones fueron muy bajas todos mis años en la primaria y no
mejoraron hasta que llegue a la secundaria cuando ya tenía mejor conocimiento
del inglés. Wright menciona en su libro
que un estudiante necesita por lo menos ocho años para tener un buen conocimiento
de un idioma (2015). Vygotsky dice que
la maestra trabajando como un andamio ayuda al estudiante subir más fácil en
los niveles de su segundo idioma (Wright, 2015). Otro reto que los estudiantes enfrentan hoy
en día es su cultura. Dependiendo la
escuela y las maestras pueden no más incorporar la cultura de los Estados
Unidos cuando da lecciones del contenido y no incorpora otras culturas. Esto pueda ser que el estudiante pueda
empecer a pensar que su cultura ya no es importante. Por ejemplo, si es la temporada del año nuevo
de China la maestra puede leer un libro sobre esa festividad para que estudiantes
aprendan que diferentes culturas también son importantes y no no más la de los
Estados Unidos. Otro reto es la pronunciación
de palabras. Ay muchos sonidos que no
existen en español que pueden dificultar al estudiante que está aprendiendo el inglés
como segundo idioma. Un maestro puede
dar lecciones de la fonología y también ensenarle al estudiante donde colocar
su lengua o como mover la boca a decir ciertas palabras. El reto para las maestras y los estudiantes
no es fácil cuando se trata de aprender un segundo idioma pero si el estudiante
tiene una maestra que comprende sus dificultades pueda buscar mejores técnicas y
métodos para ayudar el estudiante.

